Actividad física para la mejora de la calidad de vida en personas con diabetes

Actualmente estamos inmersos en un ritmo de vida que nos dificulta, en ocasiones, llevar y adquirir unos hábitos de vida saludables, aumentando el número de personas con obesidad, con problemas cardiovasculares o incluso estrés. Este estilo de vida sedentario o poco activo va ligado a la apariencia de la diabetes, un trastorno metabólico que se caracteriza por la presencia de altos niveles de glucosa en sangre, como resultado de la falta de insulina y/o la insuficiencia o ineficacia de la insulina, que es una hormona natural segregada por el páncreas que contribuye a controlar el nivel de azúcar en sangre.

Cuando a una persona le diagnostican diabetes, sabe que es un trastorno crónico y que necesita de cuidados constantes con el objetivo de optimizar el control metabólico sin que afecte a la calidad de vida, ya que el problema de la diabetes es que la alta cantidad de glucosa en sangre puede ocasionar otros problemas en los ojos, los dientes, el corazón o el riñón. Por ello, es muy importante que se adquieran o se prolonguen hábitos de vida saludables y un estilo de vida activo. Existen diversos tipos de diabetes, donde la actividad física y la alimentación van a cobrar un papel fundamental.

En la diabetes tipo 1 o “insulinodependiente”, la menos común, el cuerpo no genera suficiente insulina, ocasionando una dificultad a la hora de traspasar la glucosa en sangre hacia el interior de las células, dentro de las cuales se produce el proceso de obtención de energía. En este caso, es necesario el aporte de insulina externa pero, tal y como se concluye en un artículo publicado en la revista Diabetes Research and Clinical Practise, donde se analizaban los resultados de diferentes estudios que relacionaban la actividad física con la diabetes tipo 1, el ejercicio físico mejora algunos marcadores de la diabetes tipo 1, especialmente el Indice de Masa Corporal, la capacidad máxima de oxígeno, los niveles de colesterol, la dosis de insulina o la circuferencia de la cintura, contribuyendo de esta manera a la mejora de la calidad de vida. (D. Jewiss, C. Ostman, N. King, N.A. Smart, Clinical Outcomes to Exercise Training in Type 1 Diabetes: A Systematic Review and Meta- Analysis, Diabetes Research and Clinical Practice (2017).

En la diabetes tipo 2, la más frecuente, donde no existe dependencia al aporte de insulina externa, el cuerpo es incapaz de utilizar adecuadamente la insulina que produce. Hay que recordar que las personas con obesidad, con hipertensión, con hábitos de vida sedentarios o valores de glucosa anormales en ayunas, entre otros, tienen más riesgo de sufrir este trastorno metabólico, por lo que vemos que incluso la actividad física es muy importante para prevenir la aparición de ésta.

En este tipo es mayor el control metabólico que se puede hacer , ya que con hábitos nutricionales adecuados y una práctica de actividad física bien supervisada y programada puede sobrellevarse incluso sin necesidad de medicamentos, como ocurre

igualmente en la diabetes gestacional, Según se cita en el artículo de Praet SF, van Loon LJ. Exercise therapy in type 2 diabetes. Acta Diabetol 46:263–278, 2009., una de las últimas investigaciones hace referencia a la ventaja de realizar entrenamientos más cortos de tiempo pero más intensos, frente a la práctica de ejercicio de forma suave y prolongada en el tiempo.

La complicación que se asocia principalmente con la actividad física es la hipoglucemia o unos niveles de glucosa en sangre demasiado bajos. Hacer actividad física no conlleva necesariamente este problema, pues depende de varios factores, pero si que es muy importante controlar bien el nivel de glucosa en sangre y reponer energía mientras se realiza la actividad física y posteriormente, ya que el efecto de la actividad física puede generar un hipoglucemia tardía.

La base está en adaptar la actividad física a las características de estas complicaciones y entrenar con la supervisión de profesionales de la actividad física. Por ejemplo, ante la presencia de pie diabético se pueden practicar ejercicios sin impactos, como nadar o ir en bicicleta, u otros que impliquen solamente actividad del tren superior como el remo.

En los últimos años se intenta luchar con mayor fuerza contra el sedentarismo y los hábitos nutricionales poco saludables, entendiéndolos como factores de riesgo de problemas cardiovasculares y metabólicos, apostando fuertemente por hábitos de práctica de actividad física de forma regular, sobre todo porque contribuyen a prevenir problemas de salud y, en el caso de la diabetes, esta no debe impedir realizar actividad física de manera habitual, sino que debe ser un aliciente para ejercitarse regularmente y mejorar la calidad de vida.

En Mobbo CliniCenter adaptamos tu programa de entrenamiento, prescribiéndote ejercicios en base a tus necesidades y ayudándote a mantener la calidad de vida y que realices actividad física bajo la supervisión de un entrenador. Además, contamos con un Sistema de Vacío Intermitente que favorece la circulación sanguínea y el drenaje, ayudando a controlar las dificultades del pie diabético.

Gonzalo Camacho Educador Físico Deportivo en Mobbo CliniCenter Na Colegiado 56310

Noviembre de 2018

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